Tu web la hizo una plantilla. Se nota.
Mira la web de tu competencia. Misma foto de dos personas dándose la mano. Mismo «soluciones integrales». Mismo botón azul. Cambias el logo y no notas la diferencia.
Y cuando todos os parecéis, el cliente elige por precio. En precio siempre gana otro. Pero hay algo peor.
El caso
Una clínica dental con 40 años de historia tenía una web de plantilla. Descatalogada, además. Nadie la actualizaba, porque nadie la mantenía. Hasta que la hackearon.
Lo que no ves
Alguien busca dentista, entra en tu web y se encuentra algo genérico, roto o sospechoso. No piensa «qué pena, un fallo técnico». Piensa «si esto no lo cuidan, qué cuidarán».
Y se va. Sin escribirte, sin avisar. Tú no lo ves nunca: solo notas que llaman menos.
“Una web bonita no es la que gusta en la reunión. Es la que hace que alguien te escriba.”
La web nueva
A Fons Badal le hicimos una web nueva, a medida, sin una plantilla muerta detrás. Ahora transmite lo que es la clínica: 40 años de experiencia, cercanía y ninguna duda. Está en clinicafonsbadal.com.
Lo barato
Una plantilla siempre cuesta menos el día que la compras. Sale carísima el día que deja de recibir actualizaciones, y el día que un cliente no sabe distinguirte de tu competencia.
Si tu web tiene años, es genérica, la hizo un cuñado o no sabes quién la mantiene, escríbenos. Dinos cuándo se hizo y con qué, y te decimos si tiene arreglo o si conviene tirarla abajo antes de que lo haga otro.